
El espolón calcáneo es una pequeña prolongación de hueso que se forma en la parte inferior del talón, justo donde se inserta la fascia plantar. Lo importante es esto: en la mayoría de las personas el espolón no es lo que duele. El dolor de talón suele venir de la fascitis plantar, la irritación de esa banda de tejido que sostiene el arco del pie. Por eso el tratamiento se centra en la fascia, no en "eliminar" el hueso, y más del 90 % de los pacientes mejora sin cirugía.
¿Qué es el espolón calcáneo?
El espolón calcáneo es un crecimiento óseo que aparece en la zona donde la fascia plantar se une al calcáneo, el hueso del talón. Se forma poco a poco, como respuesta del cuerpo a una tensión repetida sobre esa inserción.
Es más frecuente de lo que parece. Según la Cleveland Clinic, alrededor del 15 % de las personas tiene un espolón en el talón, y la mayoría no lo sabe hasta que se hace una radiografía por otro motivo o por dolor de talón. La misma institución recuerda que, una vez formado, el espolón es permanente: no se "disuelve" con cremas, pastillas ni remedios caseros.
En consulta veo con frecuencia a pacientes que llegan preocupados porque "les salió un espolón" en la placa. Lo primero que les explico es que tener un espolón y tener dolor son dos cosas distintas.
Espolón calcáneo o fascitis plantar: ¿cuál es la diferencia?
La fascitis plantar es la inflamación o el daño de la fascia plantar; el espolón es hueso que puede formarse como consecuencia de esa tensión mantenida. La Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos (AAOS) lo resume así: muchas personas con fascitis plantar tienen espolón, pero el espolón no es la causa del dolor, y la mayoría de quienes tienen un espolón no tienen dolor de talón.
| Fascitis plantar | Espolón calcáneo | |
|---|---|---|
| Qué es | Irritación o microdesgarros de la fascia plantar | Prolongación ósea en la base del calcáneo |
| ¿Duele? | Sí, es la causa habitual del dolor de talón | Normalmente no por sí mismo |
| Cómo se ve | Exploración y ecografía (fascia engrosada) | Radiografía lateral del pie |
| ¿Desaparece? | Sí, mejora con tratamiento en la mayoría de casos | No, es permanente |
| Qué se trata | La fascia, la carga y la biomecánica | Casi nunca se retira |
Esta diferencia cambia todo el enfoque: si el problema fuera el hueso, la única salida sería operarlo. Como el problema suele ser la fascia, hay muchas opciones antes de pensar en cirugía.
¿Qué provoca el espolón calcáneo?
El espolón aparece por la tracción repetida de la fascia sobre el talón, y los mismos factores que sobrecargan la fascia favorecen su formación. La AAOS señala como factores de riesgo de la fascitis plantar:
- Empezar o aumentar de golpe una actividad (caminar o correr mucho más de lo habitual).
- Actividades de impacto repetido: correr, bailar, deportes.
- Pasar muchas horas de pie sobre superficies duras, algo habitual en personal de salud, trabajadores de fábrica o docentes.
- Pie plano o pie con arco muy alto.
- Gemelos (pantorrillas) acortados.
- Sobrepeso u obesidad.
- Edad: es más frecuente entre los 40 y los 60 años.
En Lima, Callao y Pucallpa esto se traduce en perfiles muy concretos: personas que trabajan de pie en comercio, almacenes o cocina, quienes caminan largos trayectos con calzado plano o gastado, y quienes han subido de peso en poco tiempo.
¿Dónde duele si tienes un espolón?
El dolor típico se localiza en la parte inferior del talón, algo hacia el lado interno, y tiene un patrón muy reconocible:
- Duele más en los primeros pasos al levantarte por la mañana o tras estar un buen rato sentado; suele aliviar un poco después de caminar unos minutos.
- Molesta más después del ejercicio o de una jornada de pie que durante la actividad.
- Se siente como un pinchazo o "como pisar un clavo" al apoyar el talón.
- Al presionar con el dedo en la base del talón aparece un punto muy sensible.
Si el dolor es por la noche en reposo, se acompaña de hinchazón importante, enrojecimiento o calor, o apareció tras un golpe o una caída, no es el cuadro típico y conviene descartar otras causas (fractura por estrés, problemas del tendón de Aquiles, atrapamiento nervioso o enfermedades reumáticas).
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico de la fascitis plantar es sobre todo clínico: la historia y la exploración del pie suelen bastar. La radiografía sirve para ver el espolón y descartar fracturas o artrosis, pero, como recuerda la AAOS, ver un espolón en la placa no explica por sí solo el dolor.
En Rosales MedCuba la primera consulta incluye una ecografía musculoesquelética, que permite ver el grosor de la fascia plantar, si hay líquido o desgarros y cómo está la zona del talón. Esa información ayuda a decidir el tratamiento y, si hace falta una infiltración, a hacerla guiada por imagen.
¿Cómo se cura un espolón calcáneo y cuánto tiempo puede durar?
Lo que se trata es la fascitis plantar, y el pronóstico es bueno: según la AAOS, más del 90 % de los pacientes mejora dentro de los 10 meses de empezar un tratamiento sencillo. Es decir, no se cura en tres días, pero tampoco suele ser para siempre si se hace lo correcto.
El tratamiento inicial que recomiendan las guías incluye:
- Reducir la carga: disminuir temporalmente lo que empeora el dolor (correr, saltar, estar horas de pie) y cambiar a actividades de bajo impacto como bicicleta o natación.
- Estiramientos diarios del gemelo y de la fascia (los verás abajo).
- Frío local: rodar el pie sobre una botella de agua congelada unos 20 minutos, 3 o 4 veces al día.
- Calzado con buena amortiguación y, si hace falta, taloneras de silicona o plantillas.
- Antiinflamatorios por periodos cortos: la AAOS aconseja no usarlos más de un mes sin hablar con tu médico.
- Férula nocturna en casos persistentes, que mantiene la fascia estirada mientras duermes.
- Terapia física con un programa guiado de ejercicios.
"La mayoría de los dolores de talón mejoran con constancia en lo básico: estirar, descargar y usar buen calzado. Cuando eso no basta, la ecografía nos dice qué pasa en la fascia y nos ayuda a elegir el siguiente paso." — Dr. Marcos Rosales
Ejercicios para el espolón calcáneo y la fascitis plantar
Estirar la pantorrilla y la fascia es, según la AAOS, la forma más eficaz de aliviar el dolor de la fascitis plantar. Estos son los dos ejercicios básicos:
- Estiramiento de gemelo contra la pared. Apoya las manos en la pared, lleva hacia atrás la pierna afectada con la rodilla recta y el talón pegado al suelo, y la otra pierna delante con la rodilla flexionada. Empuja la cadera hacia la pared hasta notar tirantez en la pantorrilla. Mantén 10 segundos y relaja. Repite 20 veces con cada pie.
- Estiramiento de la fascia plantar. Sentado, cruza el pie afectado sobre la rodilla contraria, toma los dedos y llévalos suavemente hacia ti hasta notar la fascia tensa bajo el arco. Mantén 10 segundos, repite 20 veces. Es ideal hacerlo por la mañana, antes de dar los primeros pasos.
Otros ejercicios útiles, siempre sin provocar dolor agudo:
- Rodar una pelota o una botella fría bajo el arco del pie.
- Recoger una toalla del suelo con los dedos del pie para activar la musculatura del pie.
- Elevaciones de talón lentas apoyado en una pared, cuando el dolor ya ha bajado.
Si tras dos o tres semanas de ejercicios bien hechos no notas mejoría, conviene que un profesional revise la técnica y ajuste el programa. En la terapia física y rehabilitación se trabaja con ejercicios progresivos adaptados a cada pie.
¿Qué calzado es bueno para el espolón?
El mejor calzado para el espolón y la fascitis plantar es el que amortigua el talón y sostiene el arco. La AAOS explica que una suela gruesa y acolchada reduce la tensión que recibe la fascia en cada pisada. Al elegir zapatillas para fascitis plantar, fíjate en:
- Suela gruesa y amortiguada, sobre todo en la zona del talón.
- Contrafuerte firme (la parte trasera no debe doblarse con facilidad).
- Soporte del arco; si tienes pie plano o cavo, pueden ayudar plantillas prefabricadas o a medida.
- Una ligera elevación del talón respecto a la punta; evita el calzado totalmente plano.
- Cambiar las zapatillas cuando la suela está gastada.
Evita andar descalzo sobre suelos duros, las sandalias sin sujeción y las zapatillas muy planas o desgastadas. Las taloneras de silicona son económicas y, según la AAOS, alivian elevando y amortiguando el talón. No hace falta una marca concreta: importa más que el calzado cumpla estas características y te quede bien.
Tratamientos cuando el dolor no cede
Si después de varios meses de tratamiento conservador el dolor sigue limitándote, existen opciones adicionales. Ninguna es mágica, y conviene conocer lo que dice la evidencia de cada una.
Infiltración ecoguiada
La infiltración con corticoide reduce la inflamación y puede aliviar el dolor, pero la AAOS advierte que su uso debe limitarse porque puede debilitar la fascia y favorecer su rotura. Por eso, si se indica, se hace con criterio y pocas veces. Hacerla guiada por ecografía permite ver exactamente dónde se deposita el medicamento. Puedes leer más sobre este procedimiento en nuestra página de infiltraciones y manejo del dolor sin cirugía.
Plasma rico en plaquetas (PRP)
El PRP se obtiene de tu propia sangre y se inyecta en la fascia para estimular la reparación. La AAOS indica que no tiene el mismo riesgo de rotura de la fascia que la cortisona, aunque todavía se necesita más investigación para confirmar su eficacia. Sus riesgos son bajos; lo más habitual es más dolor en la zona los días siguientes. Te explicamos el procedimiento en la ficha de plasma rico en plaquetas (PRP).
Ozonoterapia
La evidencia sobre ozono en la fascitis plantar es limitada. Un ensayo clínico aleatorizado con 44 pacientes comparó la inyección local de ozono con la de corticoide y encontró que ambos grupos mejoraban en dolor y función al mes y a los tres meses. Es un resultado prometedor pero de un estudio pequeño, así que la presentamos como una alternativa más, no como una solución garantizada. Si quieres saber cómo funciona, revisa para qué sirve la ozonoterapia y la ficha de ozonoterapia.
Ondas de choque y otras opciones
Las ondas de choque extracorpóreas son otra alternativa que existe en el mercado. La AAOS describe sus resultados como mixtos y no está claro que ayuden a todos, aunque al no ser invasivas a veces se prueban antes de una cirugía.
Cirugía
La cirugía (liberación parcial de la fascia o alargamiento del gemelo) se reserva para quienes no mejoran tras unos 12 meses de tratamiento conservador bien hecho. Retirar el espolón casi nunca es el objetivo, precisamente porque no es la causa del dolor.
¿Qué medicamento deshace el espolón? Mitos frecuentes
No existe ningún medicamento, crema, infusión ni dieta que deshaga el espolón calcáneo. Lo que sí mejora es el dolor, al tratar la fascia. Algunos mitos que conviene desterrar:
- "Se cura en tres días." Una fascitis plantar necesita semanas o meses de constancia.
- "Hay que romper el espolón." Golpear o "quebrar" el talón no tiene fundamento y puede lesionarte.
- "Hay alimentos que lo provocan." No hay alimentos prohibidos para el espolón. Lo que sí ayuda es bajar de peso si hay sobrepeso, porque reduce la carga sobre el talón en cada paso. Si te cuesta, el programa de control de peso con nutricionista puede apoyarte.
¿Qué pasa si no se trata?
Si la fascitis no se trata, el dolor puede hacerse crónico y cambiar tu forma de caminar, lo que a su vez sobrecarga rodillas, cadera o espalda. El espolón seguirá ahí, pero lo que limita tu vida diaria es el dolor, y ese sí tiene tratamiento. Cuanto antes se empieza, más sencillo suele ser.
Cuándo consultar
Pide una evaluación si:
- El dolor de talón dura más de dos o tres semanas pese al reposo, el hielo y el buen calzado.
- Te cuesta caminar o trabajar por el dolor.
- El dolor aparece también en reposo o por la noche.
Acude a urgencias si el dolor empezó tras un golpe o caída y no puedes apoyar el pie, si el talón está rojo, caliente e hinchado o tienes fiebre, o si notas adormecimiento u hormigueo que no se va.
En Rosales MedCuba la primera consulta y el diagnóstico son gratuitos e incluyen ecografía musculoesquelética, tanto en Callao como en nuestra sede de Pucallpa. Agenda tu evaluación gratuita o escríbenos por WhatsApp.



